Trabajamos con armadores, agentes de carga, transportistas terrestres y operadores de depósito que ya conocen el ritmo del comercio exterior argentino. No publicamos logos por cortesía: cada nombre en esta lista responde a embarques concretos, reclamos resueltos y planificación compartida durante los últimos ciclos de exportación.
Mantenemos cupos reservados con líneas que operan escalas fijas en Buenos Aires y Montevideo. Eso permite confirmar bookings de contenedores dry y reefer con menos anticipación en temporada alta de cítricos y subproductos.
Coordinamos con corresponsales en Singapur, Busan y Algeciras para seguir el estado de cada contenedor cuando cambia de buque. El seguimiento es por número de unidad, no por reporte agregado del armador.
Los fleteros con los que trabajamos conocen los accesos a los depósitos fiscales privados de Mendoza y el Gran Buenos Aires. Ajustamos ventanas de carga según el turno asignado en cada terminal portuaria.
Operamos con depósitos que permiten consolidar mercadería sin nacionalizar, con trazabilidad integrada al sistema del exportador. Revisamos seguros, capacidad de frío y tiempos de respuesta antes de sumar un nuevo operador.
Trabajamos con profesionales que siguen la documentación de cada embarque desde el cierre comercial hasta la liquidación. La comunicación es directa, sin intermediarios que dilaten una corrección de última hora.
Cada vínculo se renueva según desempeño medido: cumplimiento de ventanas, respuesta ante desvíos y consistencia documental. Si un operador falla dos ciclos seguidos, se reemplaza.